Neuromanagement, el concepto explicado


“Inventé” el nombre de Neuromanagement en el año 2003. Busqué inmediatamente en Internet el dominio neuromanagement.com pero ya estaba ocupado por un médico alemán, creo, aunque desde entonces hasta el día de hoy la web está en construcción o el dominio sin actividad alguna.

Encontré disponible neuromanagement.net y me hice con él en ese instante, sin saber que. varios años después, el nombre sería comúnmente usado por personas que le daban una interpretación muy diferente a la que yo le dí al momento de concebirlo.

En la actualidad, al concepto Neuromanagement se le dan otros usos como por ejemplo, aplicados a las ventas (Neuroventas) o al márketing (Neuromarketing). En todo caso, no puedo más que entender estos otros usos como manipulativos e irrespetuosos. Un ejemplo, la tecnología de resonancia magnética se aplica para ver con precisión partes internas de nuestro cuerpo.

A través del uso de esta tecnología podemos detectar cuáles partes de nuestro cerebro se activan cuando algo nos gusta y deseamos comprarlo. Ahora, los genios de la mercadotecnia buscan como activar dichos centros de placer al mismo momento en que se nos presenta un producto o servicio, lo que debe de provocar en cualquier cerebro un deseo irresistible de comprar lo que sea que nos ofrezcan, nos sea útil o no.

Este resultado puede ser deseable para muchas empresas pero se aleja de la ética, aunque sea de la más precaria, varios años luz. Nos parecemos más a monos de laboratorio que a seres humanos libres y auto dirigidos.

Pero regresando a la idea inicial mía, el concepto detrás del nombre, era y es, el modelado del funcionamiento del cerebro humano para la gestión empresarial. Como explico en un libro introductorio del concepto que se puede descargar sin coste alguno en el siguiente enlace, el cerebro está diseñado para sobrevivir, para la supervivencia. Si usamos ciertos patrones de supervivencia del cerebro para la gestión de una empresa tenemos entonces el Sistema de Gestión Neuromanagement que se explica en los 14 principios de la Gestión Neuromanagement.

Pero hay una idea central en este concepto que no he podido expresar con suficiente claridad. Al menos, eso percibo yo cada vez que charlo con alguien del tema.

Aunque esa idea viene expresada con más detalle en mi artículo titulado Objetivología, creo que aun se puede explicar mejor, lo que pretendo hacer en este corto artículo.

La idea en concreto es ser capaces de distinguir entre “estímulos” y “objetivos”, y tiene aplicación tanto para la gestión de una empresa como para la economía mundial. La correcta aplicación pragmática de este principio acabaría en pocos años con el grave problema de desempleo que sofoca a España y del que no ha sido, ni será, capaz de librarse.

Y, sin que esto sea un secreto, eliminar el desempleo resultaría en la garantía del sistema de bienestar del que tanto se presume en España y que está ciertamente en riesgo elevado de desparecer. Pero como mi posicionamiento es de experto en gestión empresarial francamente no pienso desperdiciar tiempo en compartir mis ideas a este respecto. Creo que nadie me haría el mínimo caso.

NOGES

En breve, yo denomino a este concepto de Neruromanagement como el NOES (Nuevo Orden de Economía Social) o NOGES (Nuevo Orden de Gestión Empresarial), si lo aplico a la gestión. Se llama Nuevo Orden porque es realmente un cambio de orden, de lugar, literalmente. Pero en este preciso y sutil cambio está la magia.

Verás, el cerebro siempre busca objetivos. La idea de Neuromanagement es que en lugar de estimular para alcanzar el objetivo, es el objetivo el que provoca el estímulo.

En términos de ingresos o retribuciones de las personas que trabajan en una empresa bien gestionada, este aspecto está íntimamente relacionado con el Sistema de Gestión Neuromanagement. Por esta razón, el ser capaces de medir exactamente aquello que define una buena gestión resulta imprescindible.

Es decir, tenemos que relacionar el ingreso y retribuciones de la gente con el sistema de gestión. En este sistema de gestión, las personas buscan una situación personal deseable y la encuentran a partir del cumplimiento de objetivos o, mejor expresado, de conductas adecuadas a la visión de la empresa.

Si una persona desea trabajar solo 4 horas al día, puede alcanzar dicho estímulo a través del cumplimiento de objetivos. En lugar de que sea la gente la que se adapte a la empresa es la empresa la que se adapta a la gente. Tal como hace el cerebro en función de las circunstancias del entorno.

Aplicado a la NOES, sería el equivalente a que si una empresa quiere solo pagar la mitad de los impuestos establecidos debe de cumplir con ciertas metas, como por ejemplo, contratar determinado número de personas o aumentar sus ingresos reales.

En lugar de utilizar la reducción fiscal como un estímulo, lo que casi nunca funciona, la reducción fiscal se convierte en un objetivo y el estímulo es la contratación de personal. También se puede usar como estímulo la inversión en I+D+I como porcentaje de las ventas. Se puede establecer todo un sistema de relación objetivos-estímulos que harán que la sociedad busque consistentemente los objetivos para obtener los estímulos. Parece complicado pero es simplemente cambiar el orden de los elementos y la motivación sudyacente.

En la empresa, las personas no tendrán más objetivo que sus deseos personales mientras que los estímulos serán los objetivos a cumplir. Al entrar a trabajar a una empresa, la pregunta que se le hará a la gente es qué desea de la vida más que si está o no dispuesto a cumplir con las expectativas de la empresa.

¿Crees que no hay cambio? Cualquier persona con cierto conocimiento de psicología social se daría cuenta de que el cambio de orden funcionaría sin duda.

Nuestro cerebro busca de manera natural el placer, la supervivencia. El Sistema de Gestión Neuromanagement permite que toda la organización funcione como un Grupo de Mente Maestra, interactuando entre sí con el único objetivo de lograr la supervivencia y la longevidad.. La información se comparte y el trabajo en equipo se da de forma natural, sin esfuerzos no estímulos, por que el trabajo en equipo es un objetivo, no un medio.

Pero la clave es saber medir el índice de trabajo en equipo, o lo que sea que se haya convertido en un objetivo. Sin esta capacidad, el concepto Neuromanagement es solo eso, un concepto.

Llevamos gestionando empresas más o menos, con ligeras modificaciones, de la misma manera que lo hacíamos a principios del siglo XX. Tal vez sea hora de cambiar algunos conceptos.


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Acerca de Francisco Senn

Coach, entrenador personal, formador y consultor de empresas desde hace más de 30 años. Autor de libros sobre temas empresariales y personales. Presidente de la Asociación Internacional de Neuromanagement y Director Ejecutivo de Grupo Neurosoft