miércoles 27 de enero de 2010
martes 19 de enero de 2010
Cómo romper patrones de conducta.
No siempre hemos tenido como humanidad la misma medición de lo que un año significa. De hecho, hasta la fecha, no todos los países celebramos el 31 de Diciembre como el último día del año.
Y el punto es que no importa, porque la costumbre mencionada tiene más que ver con ciclos terminados y el análisis que hacemos de los mismos.
Como humanos, tendemos a crear ciclos de tiempo para medir nuestro avance o definir ciertas conductas repetitivas y patrones. Algunos de estos patrones son instintivos, naturales, como nuestra reacción fisiológica y hormonal al ciclo del día y la noche, o de las estaciones del año.
Al final de cada ciclo, algunos buscamos hacer una revisión de logros y, en consecuencia, nos ponemos una serie de metas o propósitos que asumimos harán nuestra vida mejor y darán prueba de nuestra fuerza de voluntad.
Entre los más comunes se encuentran los de pérdida de peso, reducción o eliminación de deudas en tarjetas de crédito, mejorar la condición físico-atlética o aprender alguna nueva habilidad o destreza (otro idioma, un curso de postgrado, etc.).
Menos comunes son por ejemplo, lograr la independencia financiera, hacer mi primer millón de dólares, pesos, pesetas o euros, poner mi negocio e independizarme o mejorar radicalmente mi relación sentimental.
Lo más extraño es que estas últimas situaciones, son las que más nos van a estar ocupando durante el resto del año, pero no en forma de propósitos o metas sino en forma de problemas.
Lo interesante es que, cualquiera que sea la meta de principios de año establecida, los expertos en conducta humana han descubierto que para el 15 de enero, el 95% de los seres humanos ya rompieron alguna o todas de las nuevas reglas de conducta determinadas para alcanzar los propósitos de año nuevo.
Es decir, para el 15 de enero, el 95% de las personas ya saben, aunque prefieran ignorarlo, que sus propósitos fueron simplemente una lista de buenos deseos y nada más.
Y aquí puede surgir una gran pregunta (yo siempre ando en busca de grandes preguntas): ¿Por qué es tan difícil para los seres humanos cambiar conductas, modificar patrones, sustituir hábitos dañinos por otros más beneficiosos?
Antes de contestar esta pregunta con lo que yo pienso, le ruego que considere las siguientes consideraciones:
• No crea una palabra de lo que yo diga.
• La única forma de saberlo a ciencia cierta es probándolo. Para mí sí funciona y por eso lo comento. Viene de mi experiencia directa y de otros varios miles de personas. Pero esto no prueba que vaya a funcionar para usted, solo que vale la pena intentarlo.
Estas son 4 posibles razones que explican la anterior gran pregunta:
1. La creencia de que cambiar es difícil y que con el paso del tiempo, la edad, se hace todavía más difícil. Esta es una mentira insultante para la inteligencia y cualquiera que la exprese como parte de su lenguaje común debiera ser multado como delito grave y castigado severamente. Cambiar no es difícil… cuando se sabe cómo. De hecho, es tan fácil como para un político explicar por qué la situación económica es malísima y no se puede hacer nada al respecto, a pesar de lo cual, sin él nos iría mucho peor.
2. Mayor orientación al “cómo” lograr las cosas que al “qué” queremos lograr. Verá, estamos muy preocupados por el “cómo” pero nuestra limitada inteligencia y nuestros modelos del mundo construidos nos impiden encontrar “cómos” posibles, por lo que nuestros objetivos se van diluyendo inevitablemente en el baúl de los deseos.
Aunque yo o usted no las conozcamos, existen múltiples formas de lograr cualquier cosa que se proponga. La creatividad, habilidad inherente a cualquier ser humano, se desarrolla al adentrarnos en el mundo de las infinitas posibilidades.
Como dice Mike Dooley en la famosísima película El Secreto: “Los “cómos” son el dominio del Universo”.
3. Toda conducta repetitiva tiene detonadores de la misma. Nuestra falta de auto consciencia acerca de nuestros actos y sentimientos nos provoca caer una y otra vez en las mismas conductas. Pero si Usted presta un poco de atención a su interior, rápidamente descubrirá qué detonantes provocan las conductas que desea modificar.
Y una vez identificados estos detonantes, podrá a voluntad detener la respuesta no deseada y escoger libremente una mejor respuesta.
Es decir, una vez rota la relación entre el estímulo y la respuesta, acaba de romper un hábito por el resto de su vida. Construir uno nuevo, es tan fácil como romper el viejo: requiere de motivación, repetición y algo de tiempo (los expertos consideran que unos 30 días, más o menos).
4. Revise su lista de propósitos y metas todos los días. Es sorprendente la cantidad de personas que hacen sus propósitos de año nuevo y no los escriben. Y es aún más sorprendente la cantidad de personas que los escribe pero nunca más los vuelve a revisar.
Y cada vez que la revise, trate de identificarse con dichos propósitos, de vivirlos como si ya fueran reales o estuvieran presentes. Si no lo emocionan suficientemente, no tenga de miedo de cambiarlos por otros más emocionantes o atractivos.
En resumen: Aprenda a cambiar y experimente por usted mismo lo fácil que resulta con las herramientas adecuadas, defina con claridad qué quiere olvidándose de cómo lo va a conseguir, identifique os detonadores y, por último, viva sus propósitos para que se hagan realidad.
Y el próximo 15 de enero, no permita que las estadísticas vuelvan a demostrar que no somos capaces de escribir nuestro destino.
Piense en ello.
Francisco Cáceres Senn
viernes 4 de diciembre de 2009
Pasos 2 y 3 del juego de la creación.
Paso 2.
En este paso decidimos enfocarnos más en un sentimiento que en un objeto. Recuerda que finalmente no estamos aquí para poseer sino para experimentar sensaciones humanas, sentimientos. Poseemos por los sentimientos que esta posesión nos genera.
Un sentimiento maravilloso, conocido por su poder para romper redes neuronales, es la sorpresa. La idea de este segundo paso, y recuerda siempre que es un simple juego que no afectará nuestras vidas para nada, es atraer una sorpresa.
Para ello, simplemente recuerda algún momento de tu pasado en el que recibiste una agradable sorpresa. Una vez que tengas la memoria del evento en cuestión, reproduce todos los detalles visuales del mismo. A quién o quienes veías, en qué lugares, cosas que te rodeaban y colores más presentes e el luar. Trata de recordar la iluminación de la escena y el grade de enfoque.
A continuación, recuerda todo aquello que escuhabas en esemomento de sorpresa, palabras, sonidos, ruidos, murmullos, canciones o música presentes. Identifica entones las sensaciones corporales presentes, latidos, temperatura, postura, tensión muscular, etc.
Al traer la escena al presente de tu mente, es posible que recuperes igualmente la sensación de la sorpresa agradable. Disfrútala.
Lo maravilloso de tu cerebro es que no distingue lo creado mentalmente de lo vivido realmente, por lo que puedes asegurar que en este momento estás en plena sorpresa. Y es entonces cuando puedes agradecer a Dios, al Universo, a la fuente Universal, etc. por la sorpresa recibida y por volver a presentarte algo similar en los próximos días.
Después de dar las gracias, déjalo ir libremente y sigue tu vida. Estate atento a cualquier probable sorpresa agradable, por supuesto. Y para los que todavía están incrédulos, te envío esta foto de una caja roja que me apareció a las tres semanas de empezar el juego.
Sí, ya sé, ya sé... Yo tenía la caja roja antes de iniciarlo, claro. El que no quiere creer... ni viéndome caminar sobre agua.
Paso 3. En el paso 2 nos concentramos en un sentimiento. En este paso nos vamos a concentrar en una habilidad.
Verás, estamos tan inmersos en nuestras limitaciones que ni siquiera concebimos posibilidades de realizar actos más allá de las mismas. Por ejemplo, casi ninguna persona que conozco estará dispuesta a aceptar que la telepatía es posible en sus vidas.
Y sin embargo, la telepatía es una habilidad común a todos los seres humanos que si bien algunos aparecen más predispuestos que otros a experimentarla, todos la hemos vivido en alguna medida. Una llamada telefónica inmediata de justamente la persona que estabamos rememorando, las expresiones de asombro del tipo "¿cómo sabes en qué estoy pensando?", o "me lo quitaste de la boca", o "me leíste la mente", etc.
Para este tercer paso, vamos a tratar de romper algunos paradigmas acerca de la telepatía. Recuerda de nuevo que se trata solamente de un juego, sin relevancia para nuestras vidas, por lo que el único objetivo es divertirse, auto descubrirse y empezar a dominar nuestro proceso de creación. Pero si hasta la fecha no has visualizado ninguna caja roja (Paso 1) o recibido ninguna sorpresa (Paso 2), de todos modos no pasa nada, porque nada iba a cambiar si hubiera sucedido lo opuesto.
Bien, para este paso 3 del juego de la creación necesitamos un socio o socia. Alguien que pueda apoyarnos en este tipo de información. Un socio que se burle de ti, no es lo más adecuado en este momento. Puede ser tu esposa o esposo, amigo o amiga, hijo o hija, etc.
Una vez seleccionado, y por supuesto enterado de lo que vamos a hacer, realizaremos la siguiente meditación (para efectos de redacción, pretenderé estar hablándole a una mujer):
Cierra los ojos y céntrate en ti misma.
Coloca una imagen en movimiento y a colores de su socia.
Salúdala, dile simplemente "hola" o lo que sea que usas normalmente como saludo con ella. Dale un beso o abrazo si esa es la costumbre.
Y ahora comunícale un número que elijas libremente, un color y el título de un libro que hayas disfrutado mucho para que lo recuerde.
Haz que en tu recreación, ambas tengan un momento de intensas carcajadas y disfrute.
Despídete y da gracias por el éxito del experimento.
Perfecto. Ahora que la veas, ponla en antecedentes y pídele que te diga si algún número, color o libro ha acudido a su mente. Y sorpréndete con el resultado. Podrá ser que no ocurra nada a la primera, segunda o hasta en la décima vez, pero de que en algún momento ocurrirá lo hará. Haciendo este tipo de experimentos me he levado verdaderas sorpresas a lo largo de los años.
Y recuerda que es sólo un juego. Pero de manera simple, ten por seguro que estás entrenando una de las más interesantes habilidades que un ser humano puede desarrollar y, quien sabe, con el tiempo tal vez le estemos diciendo adiós a los celulares.
miércoles 4 de noviembre de 2009
martes 25 de agosto de 2009
"Las dos caras de la moneda"
Hace muchos años, muchos, alguien utilizó la frase anterior para explicar lo que estaba viviendo en ese momento.
Todo tiene dos caras, una positiva y agradable y otra no tanto. Pero la moneda es la misma.
Pensemos en la frase siguiente: "Todo lo que pidas te será concedido".
En ciertas ocasiones es importante que nos acordemos de esta frase para sabernos poseedores de un gran poder. No pasa un día sin que encuentre pruebas contundentes de que esto es cierto. Todo lo que pedimos nos es concedido. Quizás no de manera inmediata pero de una forma u otra, lo que pedimos termina irremediablemente llegando a nuestras vidas.
Con evidencia indiscutible, para mi, por supuesto, tenemos que poner nuestra atención en el qué y olvidarnos del "cómo". Efectivamente, los "cómos" son el dominio del Universo y no nuestro. Si no, no ocurrirían los milagros y sí ocurren.
Piensa en lo que quieres y cómo llegará a tu vida es irrelevante porque no es tu dominio. Nuestra lógica dominante y nuestro pensamiento actual han creado un mundo en el que los milagros no pasan y el peor error que cualquiera puede cometer es ponerse una meta, un deseo, una intención y empezar a pensar en el cómo puede llegar a nuestra vida.
De manera inevitable, lo que deseamos no encaja lógicamente de ninguna manera en nuestra vida y termina irremediablemente muriendo en el baúl de los sueños.
Hasta que descubras que vives en un mundo de infinitas posibilidades, te sugiero te enfoques únicamente en lo que quieres y te olvides radicalmente del cómo va a llegar a tu vida.
¿Nunca has oído hablar a algún amigo de cómo le llegó a su vida una oportunidad increíble? Y, ¿no te has preguntado en ese instante por qué a los demás les pasan cosas tan afortunadas y a ti no?
Esas personas están enfocadas en lo que desean y no se preocupan en cómo les va a llegar. Tal vez no sean tan inteligentes como tú y la lógica no les funciona tan bien como a ti. Y ese es el secreto. Se ponen metas absurdas, ilógicas, fantasiosas, fuera de toda proporción. Ni siquiera hacen el esfuerzo que tú consideras que deberían haber hecho para merecer o ganar esa fortuna.
Podría mencionarte ejemplo tras ejemplo de casos específicos de esto que te comento, pero no tiene caso porque seguramente tú tienes los tuyos.
Y funciona 10 de cada 10 veces. Todo lo que pides te será concedido.
Y aquí entran las dos caras de la moneda. Si pudieras escucharme notarías que esta frase última la puedo expresar de varias maneras sin cambiar una sola palabra.
A veces, cuando alguien me pregunta acerca de cómo funciona el mundo porque en ese momento se encuentra algo frustrado o deprimido o desmotivado porque no le salen las cosas, les puedo decir con convencimiento, pasión, fe y esperanza en mi voz: "No te preocupes, todo lo que pidas te será concedido. Así funciona el Universo".
En ese instante con frecuencia puedo notar caras de alivio y esperanza ante mis palabras de ánimo y es así porque creo en lo que digo con cada célula de mi cuerpo y esto se transmite sin duda en el tono de voz.
En otras ocasiones, ante las palabras, actos y pensamientos que observo en otras personas, me dan ganas de decirles "Cuidado, todo lo que pides te será concedido. Así funciona el Universo".
Y es en estas ocasiones cuando más caras de incredulidad recibo, porque no nos damos cuenta de que estamos elaborando nuestra mala fortuna.
¿Existe la suerte? Yo creo que sí y no tengo duda. La suerte es aquella buena experiencia o situación que se da en nuestras vidas cuando nos enfocamos únicamente en lo que deseamos, nos mantenemos enfocados con cierta persistencia en ello y nos olvidamos totalmente en cómo se va a dar. Nos olvidamos de que somos muy inteligentes, pues, y dejamos que el Universo haga su trabajo.
Piensa en ello.
Francisco Cáceres Senn

